Ensalada de garbanzos

¿Quieres algo fresco, rico y nutritivo?
Ingredientes: (para 3 porciones)
1 taza de garbanzos (remojados, cocidos y colados)
Lechuga
Tomate
Cebolla (suavizada)
Zanahoria rallada
Perejil
Sal y pimienta a gusto
Eneldo

Preparación:

Lavar y picar las verduras, mezclar en un recipiente junto con los garbanzos y luego sazonar con sal, pimienta y eneldo. Dejar reposar aproximadamente media hora para que los sabores se mezclen. Por supuesto que puedes ocupar las verduras que más te gusten y cambiar los garbanzos por porotos negros o incluso lentejas. 😉

Leche de soya casera

Y nos vamos con la primera receta. La leche de soya que se comercializa en Chile no es muy barata que digamos y a veces no hay en el supermercado. Además, a varias personas no les agrada que sea tan dulce. Puedes hacer tu propia versión a un costo muy bajo y adaptarla según tus gustos y necesidades. Lo mejor, ¡sin preservantes! Los porotos de soya los puedes encontrar en cualquier tostaduría y el precio es de alrededor de $800 el kilo. Una taza de protos rinde para un litro de leche. Dura cerca de una semana en el refrigerador. ¡Manos a la obra!


Leche de soya casera
Ingredientes: 
1 taza de porotos de soya
Agua
Escencia de vainilla, palitos de canela, clavos de olor o lo que prefieras para darle sabor
Azúcar
Juguera
Un paño de cocina viejo

Preparación:

En un recipiente, lava bien los porotos y amásalos para que suelten la piel (o si no tu leche quedará con demasiado gusto a poroto). Enjuágalos varias veces para que boten la mayor cantidad de piel posible, aunque nunca la vas a poder sacar toda. Remoja los porotos en agua por alrededor de 8 horas (o lo que se demoren en ablandar). Por lo general, los dejo de un día para otro. Cuando estén blandos, enjuágalos, cuélalos y ponlos en el microondas por 2 minutos. Esto es para sacarles el sabor a poroto. Luego, ponlos en una juguera y agrega un litro de agua. Licúalos a máxima potencia para que se muelan bien. Debe quedar con consistencia de batido espeso. Después, cuela esto con un paño para separar la pulpa de la leche. Acá vas a necesitar fuerza para apretar bien el paño y sacar la mayor cantidad de leche posible. La pulpa (“okara”) la puedes guardar para preparar hamburguesas de soya . Pon la leche en una olla y agrega azúcar a gusto y vainilla, canela o clavos de olor (en lo personal, me gusta con canela y vainilla). Tapa la olla y cocina a fuego lento, revolviendo de vez en cuando para que no se pegue (es necesario cocerla porque de lo contrario tendríamos “jugo de poroto” crudo y nos podríamos enfermar). Una vez que empiece a hervir, cocinar por 5 minutos, revolviendo para que no se pegue. Vuelve a filtrar la leche con un paño limpio para sacar las impurezas que puedan haber quedado. Deja enfriar y tu leche de soya casera está lista para que la disfrutes.

¡Bienvenidos!

Hola amigos:
Siempre me ha apasionado la cocina y es una de las cosas que me ayudan a relajarme después de un día estresante. Encuentro que no hay nada mejor que poner buena música y cocinar. He sido vegetariana desde hace 16 años porque nunca me agradó el sabor de la carne y por el gran amor que siento hacia los animales (tengo 3 perros a los que adoro con mi vida). Aproximadamente dos años y medio atrás decidí ir más lejos y sacar de mi alimentación todos los productos derivados de animales: osea, soy vegana. 
La primera pregunta que me hacen las personas al saber esto es: “¿pero qué comes?” También me he encontrado con varias personas a las que les encantaría volverse veganos, pero no se les ocurre qué ni cómo cocinar y piensan que un vegano come cosas fomes o poco nutritivas (otra típica pregunta: “¿de dónde sacas la proteína?”). Es por eso que después de posponer esto por más de un año, finalmente me decidí a comenzar este blog para compartir recetas y datos, y así mostrarles que sí es posible ser vegano y comer rico y nutritivo (aunque también otras veces no tan nutritivo =D). Hay muchos ingredientes de origen animal que pueden ser reemplazados por uno de origen vegetal. Solo hay que dedicar un poco de tiempo y tener ganas de aprender a disfrutar de comidas ricas, pero que no impliquen el sufrimiento de ningún ser vivo. ¡Bienvenidos al rincón vegano! Espero les sea útil y entretenido. 🙂
Cris